| President Bush's speech on Cuba Oct. 24th represented
what appears to be a brazen and unprecedented escalation of the U.S.
government's hostility toward Cuba. Almost every word uttered by Bush was a
baseless lie or slander against the Cuban Revolution, and everything else was a
very thinly veiled threat of all-out war against the Cuban people.
During his speech, Bush surrounded himself with families of the mercenaries
that the U.S. government has paid to try to overthrow the Cuban Revolution, and
referred to these mercenaries as "political prisoners." No doubt Bush
was trying to make some terrible analogy between the people he pays to
overthrow the government of a sovereign country and the five Cuban heroes who
have been languishing in U.S. prisons for a decade now because they defended
their own country from the U.S. government's criminal aggression.
In a part of his speech that was almost as arrogant as it was absurd, Bush
called on the Cuban military and the Cuban people to turn against their own
government and to accept "liberation" from the United States. He
ominously declared, "The operative word in our future dealings with Cuba
is not 'stability.' The operative word is 'freedom.'"
The response of Cuban leaders was swift and strong. Cuba's Foreign Minister
condemned Bush, telling him: "I have a message for you, you are raving,
you are talking to an army of liberation and to security combatants who have
prevented more than 600 assassination attempts on Fidel. You are mistaken, you
do not know this people, who are not in the category of the mercenaries whom
you pay here."
Indeed, Bush is "raving" if he thinks he has any chance of convincing
the Cuban people to turn against the Revolution for any reason, much less to
become yet another neo-colony of U.S. imperialism.
Bush is already isolated internationally in this criminal policy. The New York
Times noted that even among the audience in the State Department, where Bush
gave his speech, the only people who applauded were the mercenaries and the
right-wing Cuban politicians that were handpicked to attend. All of the Latin
American diplomats in the room remained silent. Even in his speech, Bush could
only cite three countries (Hungary, Poland, and the Czech Republic) that
support isolating Cuba. Almost every other country in the world has condemned
the U.S. government's criminal blockade against Cuba, and not one has yet
expressed support for this irresponsible escalation.
It is clear that when Bush speaks on Cuba, he is speaking only on behalf of the
U.S. ruling class and a small population of rabidly right-wing Cubans. He is
certainly not speaking on behalf of the people of the United States who have no
desire to or interest in waging war against the people of Cuba. The people in
this country--and of Iraq and countless other countries--know all too well what
Bush has in mind when he speaks of "liberation." No one wants more
billions of dollars spent on another murderous plunder of a sovereign
nation.
But the fact that Bush is completely isolated politically will not alone
guarantee Cuba's protection. Neither will the fact that any attack against
Cuba will surely result in defeat for U.S. forces. The U.S. government has been
relentlessly determined to defeat Cuba throughout every single presidential
administration in the last fifty years. Bush, in particular, is extremely
reckless and arrogant. The fact that he is facing defeat at this very minute in
Iraq hasn't stopped him from threatening war against Iran, Venezuela, and
now Cuba.
The people of the U.S. must be ready to act to defend Cuba. We must stand up to
the Bush administration; against all its imperialistic adventures, but
especially for Cuba, which stands as a beacon of hope for people all over the
world who are struggling for real freedom and real liberation. We must continue
to fight for freedom for the Cuban Five, who symbolize Cuba's right to
defend itself against U.S. terror.
The Cuban people have shown nothing but kindness and generosity to the people
of the United States. They have opened their medical schools to students from
the United States who want to work as doctors in poor communities. They offered
assistance to Hurricane Katrina survivors. In return, Bush has offered them
nothing but continued aggression. It's time for the people of this country
to stand in solidarity with Cuba and to reject Bush's program of endless
war! We should demand an end to the blockade, freedom for the Cuban Five, and
absolutely no war against Cuba!
U.S. Hands Off Cuba!
Free the Cuban Five!
Extradite the terrorist Luis Posada Carriles!
Venceremos! |
El discurso del presidente Bush sobre Cuba el 24 de
octubre representa lo que parece ser un descarado aumento sin precedente de la
hostilidad del gobierno de los EEUU hacia Cuba. Casi cada palabra pronunciada
por Bush era o una mentira o una difamación infundada contra la
revolución cubana, y todo lo demás era una velada amenaza de guerra
total contra el pueblo cubano.
Durante su discurso, Bush se rodeó de las familias de los mercenarios que
el gobierno de EEUU ha pagado para intentar derrocar la revolución cubana,
y se refirió a éstos mercenarios como “presos
políticos.” Ninguna duda que Bush intentaba hacer una terrible
analogía entre la gente que él paga para derrocar al gobierno de un
país soberano y los cinco héroes cubanos que languidecen en prisiones
estadounidenses por una década ya porque defendieron su propio país
de las agresiones criminales del gobierno estadounidense.
En una parte de su discurso que fue casi tan arrogante como absurdo, Bush
invitó a militares y al pueblo cubano a volcarse contra su propio gobierno
y aceptar la “liberación” de los Estados Unidos. Él
siniestramente declaró, “la palabra crucial en nuestros tratos
futuros con Cuba no es “estabilidad.” La palabra crucia es
'libertad' “
La respuesta de los líderes cubanos fue rápida y enérgica. El
Ministro de Asuntos Exteriores de Cuba condenó a Bush, diciéndole:
“Oiga, un mensaje tengo para el Presidente de Estados Unidos: Usted
delira, está delirando. Usted le está hablando a un ejército
libertador. Usted olvida que esos hombres y mujeres llevan medio siglo
derrotando los más de 600 planes que ustedes organizaron para tratar de
asesinar a Fidel. Usted olvida que los hombres y mujeres que llevan ese
uniforme son el pueblo en el poder, porque aquí hay una Revolución
victoriosa que ustedes no han podido derrotar. Usted se equivoca. Usted cree
que este pueblo son gente de la categoría de los mercenarios que ustedes
pagan aquí.
De hecho, Bush “está delirando” si piensa que tiene la
oportunidad de convencer al pueblo cubano a que se vuelva en contra de la
revolución por cualquier razón que sea, y mucho menos a hacerse otra
neocolonia del imperialismo yanki.
Bush ya está aislado internacionalmente sobre esta política criminal.
El New York Times observó que incluso entre la audiencia en el
Departamento de Estado, donde Bush dio su discurso, los únicos que
aplaudieron fueron los mercenarios y los políticos cubanos de derecha que
fueron escogidos para asistir. Todos los diplomáticos latinoamericanos en
el salón quedaron en silencio. Incluso en su discurso, Bush sólo pudo
citar dos países que apoyan el aislar a Cuba, Hungría y la
República Checa. Casi todos los otros países del mundo han condenado
el bloqueo criminal del gobierno estadounidense contra Cuba, y ni uno
todavía ha expresado apoyo a esta escalada irresponsable.
Está claro que cuando Bush habla sobre Cuba, está hablando solamente
a nombre de la clase dominante estadounidense y del pequeño grupo de
cubanos ultraderechistas. Él definitivamente no está hablando a
nombre del pueblo de los Estados Unidos que no tiene ni el deseo ni el
interés de emprender una guerra contra el pueblo de Cuba. La gente de este
país, como la de Irak y de otros incontables países, sabe muy bien
qué es lo que Bush tiene en mente cuando habla de
“liberación.” Nadie quiere que se gasten miles de millones de
dólares más en otro saqueo asesino de una nación soberana.
Pero sólo el hecho de que Bush esté completamente aislado
políticamente no garantizará la protección de Cuba. Ni tampoco
el hecho de que cualquier ataque contra Cuba seguramente terminará en la
derrota de las fuerzas estadounidenses. El gobierno de los EEUU ha estado
persistentemente decidido a derrotar a Cuba a través de cada
administración presidencial en los pasados cincuenta años. Bush
particularmente es extremadamente irresponsable y arrogante. El hecho de que
esté enfrentándose a una derrota ahora mismo en Irak no ha prevenido
el que amenace con guerra a Irán, Venezuela, y ahora a Cuba.
El pueblo de los EEUU debe estar listo para defender a Cuba. Debemos confrontar
a la administración de Bush; contra todas sus aventuras imperialistas,
pero especialmente para solidarizarnos con Cuba, que es un faro de esperanza
para los pueblos de todo el mundo que están luchando por la verdadera
liberación. Debemos continuar luchando por la libertad para los Cinco
Cubanos, que simbolizan el derecho de Cuba a defenderse contra el terror de los
EEUU.
El pueblo cubano no ha demostrado sino amabilidad y generosidad al pueblo de
los Estados Unidos. Han abierto sus escuelas médicas a l@s estudiantes de
los Estados Unidos que desean trabajar como doctor@s en comunidades pobres.
Ofrecieron ayuda a l@s sobrevivientes del huracán Katrina. A cambio, Bush
no les ha ofrecido sino agresión continuada. ¡Es hora de que la gente
de este país esté en solidaridad con Cuba y de rechazar el programa
de guerra infinita de Bush! ¡Debemos exigir el fin del bloqueo, la
libertad para los Cinco Cubanos, y absolutamente ninguna guerra contra
Cuba!
¡No a la intervención de los EEUU en Cuba!
¡Liberación de los Cinco Cubanos!
¡Extradición del terrorista Luis Posada Carriles!
¡Venceremos!
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